miércoles, 13 de marzo de 2013

Esperando a Godot

De la misma versión recomendada en la PAU de Ana María Moix vimos el 24-4-2013 una representación de la obra en el Teatro Valle-Inclán .
                                                                                  
Según Alfredo Sanzol dirigir esta obra es hacer un sueño readidad. Es una obra que le inspira, le desbloquea, le divierte, le pone alegre y le despierta la inteligencia:
 "Detrás de tantas palabras se esconde mucha actividad física. Es una obra física. De ir al suelo. De hacer acrobacias. Es curioso que no se suela hablar demasiado de esta característica de Esperando a Godot. Es una obra deportiva. A Beckket le encantaba el deporte. Y se nota. Beckkett es el maestro del teatro posterior a él. No se entiende el teatro que hacemos sin Beckett. Tampoco el cine, claro. Su influencia va desde Pinter, con el que tenía una relación muy estrecha, a Tarantino. Sin Beckett no existiría la escena del masaje en los pies de Pulp Fiction. Esperando a Godot habla del estado de ánimo de toda una civilización. Es así de grande. Lo bueno es que lo hace con cosas pequeñas. como la imposibilidad de Estragón de quitarse los zapatos. Es una obra muy coherente, que cuenta que es el ser humano es el absurdo. Es decir: una obra con sentido, que quiere iluminar la naturaleza del ser humano, tiene regularidad y maestría, es comprensible, es coherente, racional y objetiva. Todo lo contrario de algo absurdo. Llamar a esta obra absurda es realmente lo absurso. El ser humano es irracional, extravagante, contradictorio, arbitrario y disparatado. Esperando a Godot es necesaria para iluminar los tiempos que estamos viviendo. También ahora estamos esperando a que venga algo o alguien a sacarnos las castañas del fuego. Pero Godot no va a venir. Tendremos que hacerlo nosotros. Y como Vladimir y Estragon, lo sabemos, pero no queremos hacerlo. El humor de Beckett transmite compasión por el ser humano, pero no negocia. Es descarnado. No es complaciente. Pero no es un humor arrogante. Es un humor que lucha por la dignidad humana, y lo hace descubriendo lo indigno en el comportamiento humano".


Breve presentación muy visual del teatro del absurdo:
Teatro del absurdo
La traducción del texto recomendada en la Pau:
Traducción de Ana Mª Moix

Dos estudios completos de la obra
Otro estudio de la obra
Os dejo un cortometraje escrito por Samuel Beckett. Fue escrito en 1963, se rodó en Nueva York durante el verano de 1964. Es en blanco y negro y mudo casi en su totalidad, pues sólo se escucha --en un momento dado-- un ¡Shh!


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